jueves, 27 de agosto de 2009
Mitos y verdades sobre el ámbito privado
Se pusieron en el tapete las acciones de ámbito privado, y se las exime de toda razonabilidad, dejando la puerta abierta a muchas discusiones que dan paso a una vida en sociedad más errática. Las decisiones que se toman en torno al dudoso “ámbito privado” generalmente no están circunscriptas a la casa u oficina de la persona, el campo es más amplio. Viendo los conceptos vertidos últimamente sobre el tema, me pregunto sobre la validez de exigir a los motociclistas el casco o el cinturón de seguridad a los automovilistas, o considerar ambas una falta grave… acaso no deciden éstos sobre sus propias vidas y no sobre la de los demás. Pero entonces, si éstas son faltas graves, la drogadicción no lo sería también. Seamos realistas, la evidencia indica que todas las drogas matan, en mayor o menor medida, de una forma o de otra, desde el alcohol hasta el paco pasando por el tabaco. Se protege al automovilista, pero es porque las estadísticas negativas no colorean bien los ámbitos políticos. Pero por otro lado, se ha confirmado ya que gran parte de los robos y homicidios se hacen bajo los efectos de las drogas, y muchos de ellos para costearse el hábito. ¿Estas medidas liberatorias nos protegen de eso? Creo que debemos hacer una profunda reflexión sobre el tema, las leyes y los que las aplican… no estamos facilitando ninguna recuperación de los adictos, sino que creo que estamos pavimentando un camino al infierno para todos. Si será legal poseer drogas y llevarlas encima, pronto será también andar drogado, y más tarde, los hechos de éstos serán inimputables. Con la libre circulación, aumentará el tráfico de drogas y la corrupción existente. ¿Acaso toda sustancia que afecta los estados naturales de una persona, por ley debe ser suministrada bajo observación de alguien matriculado y responsable, nunca de libre circulación, y mucho menos aprobado irrestrictamente su consumo personal?
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